No tiene medida,

Puedes verlo pequeño y ser enorme,

puedes verlo colorido y ser negro.

 

Metáfora infinita de sueños, daños y sabores.

Corazón dulce dicen, buen corazón acreditan,

corazón apagado, pero funcionan.

 

Mil usos damos a un órgano diseñado para que simplemente vivamos.

 

Y sin embargo ¡lo entregamos!

Corazones valientes, como si de guerreros se tratasen,

Corazones sufridores, como si les gustara clavarse puñales a modo de hobbies

 

Corazones delicados, como si un alfiler los pudiera pinchar

cual globo de feria.

Corazones fríos, como si del polo norte los trajeran.

Corazones de piedra, ni que hubieran salido de una cantera.

 

Solo hablo de metáforas de este órgano,

le atribuimos tantas cosas que nos olvidamos

que solo tiene que latir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

diecinueve − dieciocho =