La Soledad.

Me acostumbré a los silencios.
Aprendí a vivir en soledad!
los vacíos en el tiempo se acumulaban cómo gotas de agua en un diluvio!
sin escapatoria.
Aprendí a interpretar mis pensamientos, a leer entre las líneas del tiempo y a cada segundo pasado!
aprender que el tiempo se va.

Aprendí a controlar las emociones que en tiempos pasados, ahogaban mi pecho en un mar de lágrimas con desembocadura en mi corazón.

Aprendí a quererme como era!
aprendí a quererme como soy!
aprendí!!! Qué entre tanto silencio se me había olvidado:
volver a sentir.

La felicidad no es una condición, es una estado.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

cuatro × tres =