Te quiero sin causa justificada,

sin recibo de vuelta ni devolución.

te quiero de la forma más simple, la que no hacen falta palabras,

la que sólo las miradas saben llegar al corazón.

Te quiero cuando estás, pero aún más cuando faltas

te quiero despierta y dormida, te quiero sin tener una vara de medida.

Te quiero hasta el punto que sin ti, no tengo vida.

Te quiero cada segundo de un minuto que tiene una hora

cada gota de un río abundante de agua que desemboca en el mar,

cada partícula de oxígeno que compone el aire que respiro para poderte recordar.

 

Te quiero hasta el infinito y más allá.

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