Y aqui estoy de nuevo
Sentado ante la mar
Con mis pensamientos, me pongo a divagar.
Sentado en un banco del puerto, veo las aves volar y como la brisa marina roza mi cara al pasar.
Cuantos versos habré escrito viendo el oleaje del mar, escuchando su sonido, cerrando los ojos y dejándome llevar.
La calma que transmites, esa paz, no me queda mas remedio que otro día regresar.
Ahora vuelvo a la casa mas no pienses que te olvido, que aquí queda escrito y en un rato suspiro, por volverte a visitar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

20 + 5 =